Donde todo es lo que parece

05 enero 2006

La Cabalgata de Reyes

Hacía años que no iba a una cabalgata de Reyes Magos, creo que desde que era pequeño y seguía creyendo que los Reyes no eran los padres. Pero el año pasado fui a verla con mi ahijado René de 2 años, y la verdad es que la cosa no ha cambiado mucho, e imagino que este año será igual.
La cabalgata es al fin y al cabo una lucha por la supervivencia, una pelea por colocarse en el mejor sitio, la supremacía del más fuerte frente al más debil.Después de estar una hora guardando un sitio para que el niño o los niños, que son al fin y al cabo los que disfrutan con esto, siempre esta el tipico “padre” que se te pone delante alegando que va a cruzar de acera, y ante tu asombro se queda tapandote la visión, y lo que es peor la del niño. Tras varias indirectas: “que morro tiene la gente”, “la carne de burro no es transparente”, pasas a las directas: “disculpe amigo, pero se ha colado hábilmente y el niño solo ve su puto culo”, a lo que el personaje te responde con cara de despistado, un:” ah, perdona, es que pensaba que no había nadie”. Tras un par de miradas amenazadoras y un par de codazos consigues que se quite del medio.
Una vez solventado el primer escollo, comienza a pasar la cabalgata: carrozas, bandas de música, saltimbanquis, elefantes que casi arrollan al publico, y hasta un grupo de samba!!! Creo que los organizadores piensan cada vez más en los sufridos padres que cargan con sus hijos a hombros, y les ponen algo para que se alegren la vista. Oyes comentarios como: “joer, que bien están los Reyes este año” o “ En las próximas elecciones voy a votar a este alcalde, el caso es que no lo está haciendo tan mal”.
Llega el plato fuerte de la cabalgata, las carrozas de los Reyes, y aquí es cuando se produce la marea humana, los pisotones, los codazos, pisotones, etc...Los pajes y Reyes comienzan a tirar caramelos a diestro y siniestro, aquello es como una lluvia de meteoritos. Te golpean en la cabeza como si fuera granizo, recibes codazos en la espalda, la gente te empuja al más puro estilo NBA para coger un rebote. Y todo por unos putos caramelos que valen 2 centimos o menos. Lo curioso es que si consigues coger alguno, es de un sabor extraño: coco, melon o guacamole. Flipas con la gente, a más de uno he visto con bolsas de basura recogiendo caramelos al aire, recogiendo todo lo que pillan, seguro que más de uno echa a la bolsa las moñigas de los elefantes.
Termina la cabalgata y aquello parece un campo de batalla, me recuerda esas peliculas tipo Braveheart donde los muertos se amontonan: caramelos pisoteados, confeti, serpentinas, moñigas de todo tipo, niños espachurrados, gafas hechas añicos, algún zapato, gente estampada contra las paredes... incluso alguna ambulancia del 061 atendiendo heridos.
Pero por lo menos tiene algo bueno, y es ver la cara de los niños cuando ven a los Reyes, o los elefantes...eso si que merece la pena. Aunque tampoco tiene precio las caras de los padres viendo al grupo de Samba do Rio de Janeiro.

Felices Reyes Magos