A la sombra de un Pitaco
El otro día me sorprendió amargamente una noticia que me dieron: “ Van a quitar los Pitacos, dicen que no sirven para nada y que además no es una planta autóctona”Esta claro que no es una planta o flor, o como queramos llamarla muy agraciada físicamente, pero lo es. Esta claro que no es autóctona, pero como si lo fuera, o acaso el inmigrante es autóctono? No, pero se queda. Lo que no es de recibo es que traten de quitarnos algo que nos identifique, y que no sea el Bisbal, los plásticos de El Ejido, la inmigración e Indalete. El Indalo esta muy visto, y aunque tiene éxito hay que renovarse. Madrid tiene su Oso y el Madroño, Las Canarias las Palmeras, Sevilla el pu… Azahar, por que nosotros vamos a ser menos!!Ayer me entró la nostalgia, venía de Campohermoso, a eso de las 7 de la tarde y al pasar por El Toyo, donde hay cientos de Pitacos, fue cuando lo ví: El cielo estaba rojo, y el sol se estaba ocultando tras las montañas. Los pitacos formaban una imagen perfecta a contraluz, y como si fuera una manifestación, pedían que no los movieran de allí, que no les privasen de esos atardeceres junto al Cabo de Gata.Entonces me vino a la mente una canción que hace muchos años apareció en un disco para promocionar la Costa de Almería. La canción se llamaba A la Sombra de un Pitaco, con letra de Antonio Zapata y música de Ángel Valdivia. La canción no fue un grandes éxitos, ni sonó en los 40 Principales, pero se quedo grabada en la mente de todos los que la escuchamos.
La letra da que pensar, y todos aquellos que han decidido deshacerse de los Pitacos, deberían oírla antes de hacer nada. Lástima que no la tenga por aquí, pero había frases realmente buenas:
A la sombra de un Pitaco, me enamoré
Su boca era un oasis, para mi sed
Morena, mis penas, me dan igual
Su cuerpo de Diosa, es un volcán
Yo desde luego, antes de que los quiten pienso plantar uno en la terraza, y que vengan a talarlo.

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