Donde todo es lo que parece

11 abril 2006

La importancia del apellido

A mediodía viendo el telediario, me he dado cuenta de una cosa muy curiosa: resulta que ahora conocemos a los políticos ( sobretodo los del PSOE) por sus dos apellidos y no por su nombre y segundo apellido, a saber: Rodríguez Zapatero, Perez Rubalcaba, Fernández de la Vega...al más puro estilo de árbitros de fútbol.
Lo que me da que pensar, que o bien el periodista que hace los reportajes antes se dedicaba a la sección de deportes o que simplemente el segundo apellido es menos común, con lo que es más fácil reconocerlo.
Esta claro que si dijéramos que nuestro presidente se llama Jose Luis Rodríguez, pues pensarían que estamos hablando del presidente de nuestra comunidad de vecinos. Sin embargo si decimos que es Rodríguez Zapatero, la cosa cambia ( aunque no se si para bien).
El caso es que esta anécdota, me ha hecho pensar en algo que siempre me ha llamado la atención: el porque a los árbitros los llaman por los dos apellidos. La cosa esta clara, es algo que los identifica por completo, o si no atención: Undiano Mallenco, Medina Cantalejo, Urizar Azpitarte... ¿a que pueden dedicarse estos personajes con semejantes nombres? Pues a ser arbitros de fútbol, ni más ni menos.
Me imagino que la madre de alguno de estos árbitros cuando dio a luz a su retoño, sería más o menos así:
-Medico: como se va a llamar su hijo?
-Madre: José Luis Undiano Mallenco
-Medico: pues ha tenido usted un árbitro

10 abril 2006

Semana de Pasión

No, no voy a hacer la tradicional reflexión sobre la Semana Santa, como sería lo normal en estas fechas. Aunque realmente si va sobre la Semana de Pasión este modesto articulo.
El caso es que desde hace unos años, el aumento de cofradías y procesiones han aumentado considerablemente en nuestra capital. Anteriormente la primera procesión era la Borriquita, que salía el Domingo de Ramos y punto final. Pero cual fue mi sorpresa el sábado pasado, cuando a las 8 de la tarde salgo de un pub (en el que estaba tomándome unos refrescos) para ir a sacar dinero y me cruzo con una procesión. Al principio pensé que había bebido demasiadas copas, y que aquello era producto de mi incipiente borracherilla, pero no, era una procesión y el caso es que no solo habia una, si no 3 ese mismo día.
También se ha puesto de moda el que los niños de párvulos o guarderías realicen su propia procesión de Semana Santa, con sus pasos, sus costaleros y hasta sus mantillas.
El viernes me topé con una de estas mini-procesiones, y la verdad que no salía de mi asombro: un grupo iba de costaleros, otros llevaban un mini-paso de la Virgen (bastante logrado, por cierto) y lo que más me dejó perplejo fue las niñas de Mantilla, mas de una llorando ( no por meterse en el papel de Mantilla, si no más bien por verse haciendo el ridículo delante de gente desconocida)
A mi sinceramente me dio pena y vergüenza de hasta donde podemos ser tan ridículos los seres humanos. Obligar a niños de 3 años a hacer el ridículo, vestirlo de penitente y lanzarlo a la calle para que los padres hagan fotos y graben videos. No dudo que alguno de los niños disfrute, pero desde luego las caras de algunos eran un poema.
En fin, que cada uno celebre la Semana Santa como pueda, que para algunos más que vacaciones son un Via Crucis, perdona a tu pueblo Señor